La Cueva de Santalla de Lóuzara recupera una estalagmita destrozada

El Club Espeleológico Maúxo trata de paliar los graves daños que sufrió el lugar en el 2006

La Cova do Carballo, en la localidad samonense de Santalla de Lóuzara, es escenario de la primera operación de restauración de espeleotemas -estalactitas y estalagmitas- que lleva a cabo el club espeleológico vigués Maúxo. La intervención tiene por objeto reparar una estalagmita destrozada en el 2006 por personas desconocidas que serraron y se llevaron otras dos formaciones calcáreas de este tipo.

La primera fase de la operación se efectuó el 25 de septiembre, coincidiendo con un campamento de espeleología que se desarrolló en la Sierra de O Courel, en cuyas inmediaciones se halla la cueva. Un equipo de seis personas se ocupó se reunir los trozos de la estalagmita dañada y empezar a pegarlos con resinas del mismo tipo que las que se emplean para reparar construcciones de hormigón. En la intervención estuvo presente Juan Ramón Vidal Romaní, director del Instituto Geológico de la Universidad de La Coruña.

Nuevas fases

El trabajo deberá continuar con una segunda fase, que en principio estaba previsto llevar a cabo este mes si las condiciones meteorológicas lo permiten. En caso contrario se dejará para la primavera. Según Marcos Vaqueiro, presidente del Club Maúxo, tal vez se precise también una tercera fase para el arreglo estético de la estalagmita, en la que debería intervenir un experto en restauración artística. «En todo caso, esperamos a que la intervención este totalmente terminada para el Día Mundial de Medio Ambiente, en junio de 2011», apunta Vaqueiro.

La Cueva de Santalla ya no corre el riesgo de sufrir más robos o ataques vandálicos, puesto que fue cerrada hace tiempo por iniciativa de la Asociación Cultural Samonense Fonte da Cova, y todas las visitas que acoge son ahora controladas por los vecinos de la zona. El Club Maúxo la escogió para iniciar su actividad de restauración de espeleotemas, una técnica para la que se estuvo preparando con diversos talleres. La elección, según explica Vaqueiro, “se debe a que la gruta es muy accesible y adecuada para actividades didácticas y visitas de escolares, y porque era una pena que estuviese así”.

Tras la restauración no recobrará del todo su aspecto original, ya que las dos estalagmitas robadas en el 2006 no se han recuperado, pero al menos se reparará una parte del daño

Autor: Francisco Albo

monforte/la voz de galicia

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