Cueva con ocupación de hace 4.400 años

Foto. Segoviaaudaz.es
Foto. Segoviaaudaz.es

Hallan bajo el alcázar de Segovia una cueva con restos de ocupación de hace más de 4.000 años

Se trataría de la ocupación más antigua en el área de la ciudad documentada hasta ahora.

Hasta ahora, los restos arqueológicos más antiguos conocidos en el emplazamiento de la ciudad de Segovia se remontan a la Edad del Hierro, momento en que se consideraba que se ocupa y fortifica el peñón que actualmente ocupa su alcázar. Sin embargo, recientes excavaciones arqueológicas en una cueva que se abre precisamente en la ladera del peñón del alcázar han puesto al descubierto numerosos restos cerámicos campaniformes y restos óseos humanos datados hace entre 4.200 y 4.400 años. La presencia de estos materiales podría significar que este lugar estratégico podría haber estado habitado ya durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, mucho antes de lo que se creía.

Hasta ahora, los hallazgos conocidos en el espacio que actualmente ocupa la ciudad de Segovia indicaban que los primeros pobladores se establecieron allí durante la Edad del Hierro, pocos siglos antes de la llegada de los romanos. El documento sobre arqueología de Segovia incluido en el Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (PEAHIS), redactado en 2015, reconoce que “no se puede concretar si el actual espacio en el que se localiza el recinto amurallado ya daría cabida a efectivos asentados de forma permanente” durante el Calcolítico y la Edad del Bronce.

Pero un nuevo hallazgo ofrece datos hasta ahora no constatados en el resto de la ciudad. El equipo investigador del Abrigo del Molino, en su búsqueda de las primeras ocupaciones de Segovia, ha descubierto una cueva “en la misma roca del Alcázar” con restos humanos de hace más de 4.000 años.

Aunque el arqueólogo David Álvarez prefiere no desvelar la ubicación exacta de la cavidad, en aras de su protección, sí explica que en ella se han realizado dos pequeñas catas, de un metro cuadrado. En la efectuada al exterior de la cueva se encontraron “muchísimos fragmentos cerámicos” y, entre ellos, algunos campaniformes, propios de los contextos funerarios del Calcolítico o Edad del Cobre.

Pero la información más interesante procede de la cata realizada en el interior. En el segundo sondeo, a unos 20 metros de la entrada de la cueva, descubrieron el mismo tipo de cerámicas y, además, lo que Álvarez interpreta como “un enterramiento múltiple”. Entre los restos óseos hallados figuraban varios fragmentos de cráneo y una costilla. Esta última fue remitida por los arqueólogos a un laboratorio para su datación por radiocarbono. El resultado ha despejado toda duda. “La cronología que nos da es de entre 2.200 y 2.400 años antes de Cristo”, revela Álvarez. “Eso significa —agrega su compañera María de Andrés— que el primer poblamiento de Segovia no es de la Edad del Hierro, sino mucho más antiguo”.

A la espera de recibir un estudio detallado de los huesos aparecidos que se está llevando a cabo en la Universidad Complutense, Álvarez señala un detalle curioso de la excavación. “Aunque todo el material descubierto es coetáneo, está removido, y debajo de ese paquete hallamos, para sorpresa nuestra, un fragmento de terra sigillata y otro de una tegula, también romana”. Los arqueólogos manejan, como hipótesis, que en algún momento del Bajo Imperio romano, en una época de crisis, alguien entrara en la cueva y excavara, tal vez con la intención de esconder sus riquezas allí. Para Álvarez, esta rareza de hallar un nivel ‘moderno’ debajo de uno más antiguo (“una estratigrafía invertida”, como apunta De Andrés) no invalida la importancia del yacimiento. “La cerámica campaniforme descubierta —subraya—concuerda con la datación de la costilla”.

Los dos arqueólogos sostienen, al unísono, que aunque en el casco histórico de Segovia “todavía no hay evidencias arqueológicas” de poblamiento en la Edad del Cobre o la del Bronce, la existencia de varias cuevas con uso funerario de esa época en su entorno (La Tarascona y la recientemente descubierta en la roca del Alcázar) “invita a pensar que en Segovia tuvo que haber población” y máxime teniendo en cuenta que, a inicios de la Edad del Bronce, la mayor parte de los poblados se ubicaban en lugares destacados del paisaje, buscando una fácil defensa, una condición que, sin duda, cumplía con creces la zona de mayor altitud de la actual ciudad de Segovia.

Álvarez y De Andrés publicarán sus investigaciones en un artículo científico, que promete dar un vuelco a la Prehistoria final en la ciudad de Segovia. Y después, volver al campo en el que realmente son especialistas, el Paleolítico.

Entre los yacimientos en los que se ha constatado la presencia de cerámica campaniforme en la provincia de Segovia figuran los de la cueva de Arevalillo de Cega y la de La Vaquera, ésta última en Losana de Pirón (Torreiglesias).

Por lo que respecta a yacimientos con ocupación en el primer momento de la Edad del Bronce, se han considerado como tales la cueva de Los Huesos, en Pedraza de la Sierra; la de Los Enebralejos, en Prádena; y la de Fuentebuena, en Matabuena, que fue descubierta de forma casual hace no demasiados años.

No todos los yacimientos de estas épocas se sitúan en cueva; también hay al aire libre, como es el caso del conocido como La Mesa, en término de Zamarramala, o Las Zumaqueras, en La Lastrilla. En ambos casos, debieron ocuparse en el Calcolítico y perdurar hasta bien entrada la Edad del Bronce.

Publicado por JMI Paleorama

http://arqueologia-paleoramaenred.blogspot.com.es

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