Cueva del Covón o de la Chifletera

Tubos Lávicos de Lanzarote

Esta es una cueva o mejor dicho, y hablando en términos exactos, un tubo de origen lávico producto de las últimas erupciones del Timanfaya (1730-1736). Esta cavidad cuenta con dos entradas, una situada hacia el perfil de la costa y otra a unos 700 mts de la costa dentro del campo de lava

Coordenadas: 28°59’46.61″N-13°49’47.31″W

En el municipio de Yaiza (Lanzarote),en la parte Suroeste de la Isla, a escasos kilómetros del pueblo  marinero del Golfo y dentro de los límites del Parque Nacional Timanfaya, en el camino de los pescadores que nos lleva a la Playa del Paso, se encuentra la Cueva del Covón o de la Chifletera. El nombre de Chifletera se debe a que en ese lugar de costa abundan las bocas y cuevas que al llenarse violentamente con las olas y tener algún respiradero por su parte alta produce el sonido  que en otros lugares se llaman bufaderos. Esta es una cueva o mejor dicho, y hablando en términos exactos, un tubo  de origen lávico producto de las últimas erupciones del Timanfaya (1730-1736).

Esta cavidad cuenta con dos entradas, una situada hacia el perfil de la costa y otra a unos 700 mts de la costa dentro del campo de lava. Nos encontraremos con ella en nuestro paseo por el camino por situar una boca vertical al margen derecho de esta senda turística y dejar su entrada principal al lado derecho de esta y contra el perfil de la costa.

Al acceder a ella nos encontraremos con una antesala de forma casi oval con bóveda de cielo abierto con desplome de cúpula justo bajo esta abertura. Desde este punto accederemos al recorrido por el margen derecho con pequeña trayectoria descendente  que tomara su remontada entre grandes piedras que nos obligaran a zigzaguear de un lado a otro para poder sortearlos.

Al margen derecho y caminando sobre estos bloque se puede acceder a unas gateras que nos llevaran a otras salas de techo bajo que nos obligaran a andar de rodillas todo el tiempo la que nos dará acceso a otras pequeñas salas para después regresar a nuestro punto de partida y retomar el camino.

El trayecto continúa hasta llegar a un suelo nivelado lleno de Calcita con paredes anchas y de altos techo. En este punto podremos apreciar una gatera que se va estrechando y nos obliga a agacharnos para poder a franquearla, aunque podernos tomar la opción de colarnos por una pequeña abertura que esta a  metro y medio de altura de la pared y que podremos colarnos apoyándonos en unas piedras apiladas en el suelo. En cualquiera de las dos opciones, bien e agujero o bin la gatera nos conducirá a una amplia sala jalonada en dos niveles del suelo con un gran raja en el suelo y otras pequeñas  salas que se encuentran a la derecha pero sin ninguna salida. Por esta misma raja que veremos en el suelo, será el siguiente paso que nos conducirá a la otra boca de salida de la cueva situada en lo alta de la montaña en el campo de lava para salir a un diminuto agujero en el suelo que a simple vista pasa desapercibido por el ojo humano.

Tomamos pues esta abertura de la pared y tras reptar no más de veinte metros saldremos por el margen derecho a una sala d proporciones casi rectangulares. Una vez que hemos accedido a esta estancia podremos apreciar la enorme raja causada en el suelo por la lava, así como el desnivel en el suelo y las galerías que tenemos a nuestra mano derecha y una meseta que recorre el margen izquierdo es esta recinto.

Aquí dentro inspeccionaremos esta abertura en el suelo y las salas contigua que recubiertas de este mineral carbonatado cubren el entorno y que dejan en suspensión pequeñas partículas que ha simple vista no se aprecian a nuestros ojos pero que también capta el objetivo de la cámara y que para desgracia nuestra nos deja unas fotos que en gran número de casos provoca el desenfoque del objetivo dejando las fotos inservibles. El olor a la humedad debido a la falta de ventilación de estas estancias impregna nuestro sentido olfativo y el silencio se hace tan audible que una sensación de tranquilidad impuesta nos deja pensativos y nos maravilla de la obra arquitectónica que la fuerza de la naturaleza a veces impone creando estas cavidades. Celosos de todo lo que vemos queremos dejar clara constancia con ese ojo que quiere ser crítico a la hora de fotografiar y se impone el telón de la oscuridad que cierra más allá de donde el débil haz de luz no puede penetrar.

La grieta se extiende por el margen derecho de la sala a todo lo largo provocada posiblemente por una burbuja de aire que se forma a partir de la disolución de los gases de que contiene la lava. Esta grieta comunicará con dos salidas ante mencionadas, la que nos lleva a la salida de la cueva en el campo de lava de la montaña o al principio, justo donde trepamos al agujero de la pared por donde accedimos a esta estancia.

Continuamos  el recorrido y trepamos  por la cornisa y la seguimos paralela hasta  una entrada que da acceso escalonado y que nos conduce a una sala que a su vez se intercomunica con otra por el margen derecho.

Aquí nos encontraremos con distintas formaciones, espeleotemas de lava provocados por las altas temperaturas a las que llegó el fluido magamatico llegado a derretir el techo provocaando el goteo y dando forma a estas figuras que llaman “dientes de tiburon”. La calcita también tiene sus caprichos en la naturaleza creando distintas formas y estilos en los que la mano de la naturaleza talla sus designios.Para mayor obra y gracia de nuestros ojos y que algunas veces manos aprensivas las arrancan como trofeo o botín de presa y que terminaran en alguna estantaria luciendo el acto bandalico a la que muchas veces se ven sometidas las cavidades. Como alguien dijo en su día…hacen falta miles de años para crear esta obra…y tan solo un segundo para destruila. Poco podemos hacer al respecto, solo podemos intentar educar en este aspecto a la gente y concienciarla.

En esta estancia podemos encontramos en galerías adyacentes distintas cornisas que nos ayudan a entender como el flujo de magma fue descendiendo y dejando grabadas en las padres los distintos niveles a los que se vio sometida la galería  y pequeñas oquedades por las que  se derivo este derrame. En las salas contiguas pudimos divisar  grandes huecos producidos posiblemente por las bolsas de aire a un nivel de más de tres metros de altura. Todas estas galerías están interconectadas por pasos estrecho recubiertos del carbonato y que nos ayuda a amortiguar el paso que se realizara de rodillas o arrastrados en algunos casos.

Revisada estas galerías adyacentes volvemos a la principal donde esta a grieta  tomando la salida de la izquierda para evitar sortear ciertos desplomes y facilitarnos así la salida.

Abandonamos pues estas salas para dirigirnos a la grieta y buscar la gatera que nos llevar a nuestra salida. Se avanza con mucha dificultad con el pecho contra el suelo y la pared superior de la gatera nos toca en la espalda y el camino nos obliga a ir cambiando de dirección buscando el mejor camino hasta lograr pasarlo. Una vez rebasado este escollo y ya aliviados podemos ponernos de pie y empezar el camino de subida través de un pasillo. El carbonato sigue presente durante todo el camino de ascenso.

Se sortea un desplome que intenta flanquearnos, pero se sortea con facilidad y empezamos a divisar la boca de salida, los últimos metros están cerca y una corriente de aire nos llega fresco y nos da la bienvenida. Podemos apreciar también algunos huesos que al contacto con nuestros dedos se evaporan y dejan su rastro casi imperceptible entre la calcita.

La luz empieza a filtrarse tenue por la abertura de salida de la Cueva del Covón o Chifletera. Nos encontramos a casi 700mts de la entrada principal y podemos divisar el mar desde esta loma. Apagamos la luz de nuestras linternas ahora ya innecesarias y estiramos las piernas mientras no sentamos n unas piedras. Recogemos el material al interior de las mochilas  y procedemos a desandar el camino de  vuelta a casa con otra cueva a nuestras espaldas. Cerramos así este capítulo a sabiendas de que este tubo lávico será visitado en próximas ocasiones tanto por nosotros como por otros que buscan en este deporte el empaparse de un conocimiento excelso y gratificante que se respira en este tipo de actividad.

Ir al trabajo completo en PDF:  http://www.cota0.com/wp-content/PDFS/cuevacovon.pdf 

Diego Serantes Vergara y Cristina Pena Muiño. 16/05/2013

Fotos. Diego Serantes Vergara y Cristina Pena Muiño

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