El 2.005
fue para el Grupo de Exploraciones Subterráneas
de la Sociedad Excursionista de Málaga (G.E.S. de la S.E.M.) un
año cargado de nuevos retos, y también de continuidad de otros
proyectos de largo recorrido que se iniciaron hace años, como
es el caso de las exploraciones en la Sima del Aire o incluso
anteriores como el del Sifón de los Zarzalones. Uno de esos
nuevos proyectos ha sido sin duda la exploración de la recién
descubierta Sima
Prestá, que poco a poco va destacando y ocupando un meritorio
puesto entre las cavidades andaluzas; sin dejar atrás el
proyecto llevado a cabo de manera puntual pero igualmente
atractivo del buceo, exploración y grabación para la serie de
Televisión Española de “Al Filo de lo Imposible” en la
Sima del Aire y en el Sifón de Zarzalones.
Tratar de resumir toda la carga de trabajo que se ha
llevado a cabo este año supone una importante labor de síntesis,
ya que se trata de resumir (y esto siempre supone suprimir) un
sinfín de vicisitudes y detalles de interés de tres
exploraciones punteras en Andalucía, con el reto añadido de la
grabación y buceo en condiciones extremas tanto en Zarzalones
como en la Sima del Aire. Bien es sabido que los espeleólogos
después del verano nos retiramos por necesidades propias y
ajenas a reflexionar y a contar lo vivido, poniendo la cabeza y
los ojos en el proyecto siguiente. Pero especialmente este año
los recuerdos de todo el trabajo realizado son sin duda motivo
de reflexión y
satisfacción, ya que en buena medida nos da una idea del nivel
de dificultad y compromiso que para nosotros tiene un paraje
como la Sierra de las Nieves.
Ya en enero empezaron los preparativos, y en poco
tiempo pasamos de las ideas a los actos: porteos, permisos,
inventos y entradas preparatorias, que iban poco a poco
acelerando el ritmo y ocupando un fin de semana tras otro,
llegando a organizarse un total de 40 salidas relacionadas con
todos estos objetivos, invirtiendo unos 79 días de tiempo real
en la sierra, sin tener en cuenta reuniones y demás.
Inmediatamente después de la concesión de los
permisos nos pusimos manos a la obra dándole prioridad a Sima
Prestá, ya que en función de los acontecimientos previsibles
del verano en la Sima del Aire y en el Sifón de Zarzalones,
pasarían a “comerse” toda nuestra dedicación, como así
fue. Teniendo en el caso de la Sima Prestá un mal comienzo a raíz
del incidente sufrido por nuestro compañero José Antonio
Romero a la profundidad de -355 m. donde padeció un neumotórax
espontáneo, que nos obligó a activar el operativo de rescate
de la F.A.E., de la Guardia Civil de Álora y del 112, a quienes
una vez más le agradecemos el magnífico trabajo y entrega
demostrados.
A esta cavidad le dedicamos durante este año un total
de 11 salidas, donde se han llevado a cabo tareas de porteo,
desobstrucción, instalación y finalmente de topografía,
confirmándose la nueva cota de profundidad en -472 metros, lo
que la sitúa en el tercer puesto por desnivel del ranking autonómico.
Actualmente la exploración está detenida en la base de un pozo
de 34 metros, donde se abre un meandro activo sin explorar, y
que esperemos nos depare novedades en el 2.006.
Llegado el mes de mayo empezamos a combinar la
exploración de la Sima Prestá con los porteos y los
preparativos en la Sima del Aire y en el Sifón de Zarzalones.
En el caso de la Sima fue necesario ir cambiando cuerdas y
mosquetones en la línea de progresión, así como redimensionar
un vivac que tendría que soportar un numeroso equipo de
personas en estancia y de tránsito, llegando a duplicar su
capacidad (pasando de 4 a 8) con todo lo que esto conlleva de
tiendas, sacos, y demás útiles. Al tiempo que se organizaban
estos pormenores en la sima, Jorge Lopera y David Pérez no
paraban de organizar un sinfín de costosos preparativos en
el Sifón, entre los que hay que destacar la colocación de dos
campanas de descompresión previamente fijadas a una estructura
metálica diseñada y colocada a más de seis metros de
profundidad, al objeto de albergar al equipo de buceadores
aislados del agua durante las largas descompresiones a la vuelta
de las exploraciones de punta.
Hay mil detalles decisivos y de los que dependían en
cualquier momento el éxito o el fracaso de toda una expedición,
desde una gran tirolina de más de 100 metros que atravesaba el
valle del Río Grande para portear equipos, botellas, torpedos y
las campanas de descompresión; hasta la estación de carga
situada en el pueblo de Yunquera, donde un simple filtro o la
rotura de un manguito ponía los pelos de punta a toda la
organización.
Cada fase
que se superaba con éxito suponía un ambiente de complicidad y
satisfacción por el trabajo bien hecho, aunque por supuesto
cuando llegaban los errores se corregían con más
trabajo.
Llegado el
mes de Junio los grandes temas estaban ya encarrilados y
pendientes de la fase decisiva, que era la llegada del equipo de
televisión y de la realización del documental, que en su doble
faceta pretendía grabar y explorar una cavidad de las
dificultades del Sifón de Zarzalones y de la Sima del
Aire.
El rodaje
en el caso del Sifón de Zarzalones se realizó cubriendo los
dos objetivos propuestos a pesar de no tener las mejores
condiciones de cara a la grabación, dedicando al sifón casi un
mes entero. El equipo de buceadores logró sumar otros 100
metros más al desarrollo total de la cavidad, partiendo de una
profundidad de – 72 metros y a más de 650 metros desde la
entrada, dejando la punta de exploración en una galería
ascendente de grandes dimensiones a la profundidad de –65
metros (Galería Fedito). Sería desde luego injusto acabar este
párrafo sin destacar el desproporcionado esfuerzo que supone a
estas profundidades y con la complejidad de un sifón de estas
características, el simple hecho de realizar una toma o una
inmersión punta; donde son necesarias horas de planificación y
varias inmersiones previas para obtener los resultados deseados
o un plano de
apenas unos segundos de duración.
Finalizada
la expedición en el Sifón de los Zarzalones comenzó a renglón
seguido la expedición de la Sima del Aire, que al igual que
todas las campañas comenzaba con los porteos de mulos, mochilas
y petates, con la gran diferencia de que en el caso de la Sima
del Aire no hubo que movilizar las dos toneladas de material
necesarias para el buceo de Zarzalones, ya que el material para
el sifón de la sima no requería de un equipo ni tan
sofisticado ni tan pesado, siendo no obstante necesario la
instalación de un campamento de superficie, para facilitar toda
la logística de la actividad.
En la Sima
del Aire mientras unos equipos porteaban el material de buceo al
Sifón de la Campana a –640 m., el equipo de grabación se
dedicaba a ir filmando en las primeras zonas de la sima los
pasos estrechos para ilustrar la dificultad de la progresión,
dedicando todos los días varias horas, hasta que llegó el
momento de la grabación en el sifón.
Para este
tema se dedicaron cuatro días de estancia en el vivac, realizándose
el buceo en el Sifón de la Campana (aguas abajo) conectándolo
tras 50 metros de inmersión, con el Sifón Negro. Una vez
terminada esta inmersión se despejó otra incógnita en el Sifón
Doble (aguas arriba), con un recorrido mucho más corto, por lo
que la única incógnita que quedó pendiente después de
descartar los otros dos sifones fue el Sifón Negro.
Con esta
primera inmersión y con el resto del material de grabación
obtenido se cumplía con el doble objetivo de bucear y despejar
incógnitas, al tiempo que se realizaba la grabación del capítulo.
Llegó el momento de respirar con alivio por la buena marcha y
la ausencia de problemas graves.
Con todos
estos objetivos cubiertos se cerró la campaña tras 13 días de
duro trabajo, finalizando oficialmente el 3 de agosto. Sin
embargo, ya terminada la campaña de grabación quedaba la
espina de bucear y comprobar lo que pasaba en el Sifón Negro,
así que decidimos organizar una nueva inmersión aprovechando
la infraestructura y el material de buceo desplegado durante el
verano. Fue de esta manera cuando entre los días 16,17 y 18 de
diciembre siete compañeros del club y uno del grupo A.D.E.M.A.
nos organizamos para resolver esta incógnita.
La
estrategia que preparamos, fue la de entrar en el Sifón Negro a través del Sifón de la Campana, al objeto
de evitar el porteo del material por un angosto meandro que
comunica a ambos.
Para bucear este sifón se organizaron dos equipos situados cada uno de
ellos en puntos diferentes: uno en el Sifón de la Campana
(desde donde salió el buceador), compuesto por el buceador y
otro buceador de reserva y dos espeleólogos de apoyo; y otro
equipo compuesto por otros cuatro espeleólogos que esperarían
al buceador para ayudarle a atravesar el tramo seco existente
entre el Sifón de la Campana y el Sifón Negro, para una vez
superado, iniciar la segunda inmersión consecutiva.
El
resultado tras los delicados preparativos fue el avance en el
Sifón Negro de unos 30 metros más, localizando una nueva
burbuja aérea que da a un nuevo sifón con dos nuevas galerías.
Una de ellas es un trata de un meandro activo (ascendente) que
el espeleobuceador exploró quitándose el equipo, avanzando por
ella localizando varias bifurcaciones con una clara continuidad.
Quedó por explorar galería más amplia a la que no pudo
acceder por estar algunos metros por encima de la lámina de
agua. Estas nuevas galerías aéreas descubiertas postsifón
confirman que existen conexiones, no localizadas por el momento,
que acceden a los sifones hasta ahora descubiertos por pasos
superiores, por lo que la posibilidad real de continuar
explorando en el punto más bajo de la sima sigue siendo
posible.
Hoy día
la Sima del Aire ofrece multitud de posibilidades de
continuidad; tanto es así que de las 80 galerías numeradas, 32
de ellas ofrecen incógnitas, aunque ninguna a la cota a la que
se ha realizado el buceo. No obstante esta nueva inmersión nos
da algunas pistas de por donde deberán encaminarse las próximas
exploraciones, ya que las galerías descubiertas abren nuevas
posibilidades, en un punto donde se preveía una exploración
utilizando sólo técnicas de buceo.
Durante el
año 2.005 también hemos confirmado la espeleometría de esta
cavidad, que arroja un total de 6.100 metros, lo que la sitúa
como la segunda por desnivel y cuarta por desarrollo de Andalucía;
apareciendo en cada bajada que realizamos nuevas incógnitas, lo
que nos da un panorama de exploraciones realmente amplio y a muy
largo plazo.
Para el año 2.006 nuestros objetivos principales
siguen siendo en buena medida la continuidad de estas grandes
exploraciones, que como todos sabemos serán cada vez más
complejas, costosas y comprometidas.
Otro resultado interesante a destacar entre las
actividades realizadas durante el año han sido las pruebas a
las que hemos sometido los equipos de comunicación
“Heyphone” (radiolocalización), que son de idéntica
tecnología a la de los aparatos “Nikola” pero de fabricación
inglesa, que han dado positivo a la conexión desde la
superficie en la Sima Prestá a la cota de –355 metros y en la
Sima del Aire, hasta el vivac situado a –520 metros. No
obstante este año continuaremos con las pruebas de este
interesante sistema de comunicación, al objeto de incorporarlo
plenamente a nuestras exploraciones.
Para llevar a cabo estas actividades ha sido necesario
el apoyo y
compromiso de todos los compañeros de nuestro club y de muchos
miembros de la Sociedad Excursionista de Málaga, y por supuesto
de los componentes del equipo del programa de televisión, además
del patrocinio y la colaboración de las siguientes entidades, a
quienes siempre agradeceremos su incondicional apoyo y
financiación.
Patrocinadores:
Televisión Española.
Air Liquide.
Unicaja.
Beuchat. Sondeín (Sondeos de Aguas Subterráneas).
Tadeco
(Empresa Constructora).
Federación Andaluza de Espeleología. (Programa
Andalucía Explora).
Colaboradores.
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
Cave Radio Espeleologic Group (perteneciente a la
British Cave Radio Asociation).
Grupo de Espeleología A.D.E.M.A.
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