Con
el patrocinio de la Federación Andaluza de Espeleología, ha
dado comienzo este año una serie de campañas de exploración
y topografía, tras el sifón, en el sector del Río Valentín
y galerías de acceso en el Complejo del Arroyo de la Rambla.
Todo esto ha sido posible gracias al índice tan bajo
de pluviometria que ha registrado la zona, permitiendo
recorrer los 1100 m que separan la boca de entrada con el sifón
final; galerías con frecuentes estadios de inundación,
siendo imposible acceder a las zonas de trabajo.
A
lo largo de estos últimos 13 años de trabajos, entre 1997 y
98, la cavidad estuvo completamente inundada, sin poder
acceder al interior y es muy frecuente que tan solo sea
posible el acceso en los meses anteriores a las lluvias
invernales.
UN
POCO DE HISTORIA
El 29
de noviembre de 1992 un grupo de siete espeleólogos
pertenecientes a la Sociedad Grupo de Espeleólogos
Granadinos, G. E. de Maracena y G. de Actividades Espeleológicas
de Motril, durante una nueva campaña topográfica en PB-1
(Fuentes de Valentín), descubren accidentalmente varias bocas
en la ladera norte del Arroyo de la Rambla, bautizándolas
como PB-4, PB-6, PB-7 y PB-8, al ser desconocida por los
lugareños. De entre todas ellas destacaría por sus
dimensiones la bautizada como “Cueva del Arroyo de la
Rambla” (PB-4). En una primera incursión, realizada ese
mismo día, se exploran los primeros 450 metros de galerías.
Tras su descubrimiento se
comienzan los trabajos de exploración y topografía,
coordinados por la Sociedad Grupo de Espeleólogos Granadinos,
incorporándose al equipo el Espeleo Club de Almería que
topografiarían las galerías cercanas al sifón de 1100 m.,
de la galería principal.
El 11 de junio de 1993 dos miembros de
la S.G.E.G. en la Galería de los Gours y tras cruzar a nado
dos lagos intercalados por varios laminadores muy pendientes,
descubren la entrada a uno de los sectores más laberínticos
de todo el Complejo, la Red de los Talegas. En octubre del año
siguiente, en este sector, se descubre una nueva boca de
entrada que permitiría, sin tener que mojarse, la exploración
integral de este sector.
En 1995
por fin se logra franquear el sifón de la galería
principal; Ángel Ortego y Octavio Maestre del Grupo de Espeleología
Mediterráneo de Elche, consiguen superar los 60 m. de sifón
comprobando que la cavidad continúa.
Ya en 1999 y tras varios años de
inundación completa de la cavidad, el paso a la sala final y
al sifón es posible. Vuelven nuestros compañeros de Elche a
pasar el sifón, localizando
una gran cavidad y el ansiado y buscado curso del río de las
fuentes de Valentín.
En años posteriores, de nuevo miembros
de la S.G.E.G. y G. Espeleología de Castril, descubren un nuevo
pasaje, tras realizar varias escaladas, que lleva tras el sifón,
permitiendo así el comienzo de los trabajos de exploración
de este gigantesco sector del río subterráneo.
BREVE
DESCRIPCIÓN DE LA CAVIDAD
La
entrada principal, de pequeñas dimensiones, da paso a una
sala de piso accidentado, al fondo se abre la sinuosa
continuación. Pasos estrechos y resaltes descendentes
conducen casi a nivel del Arroyo, siendo frecuente encontrar
esta zona inundada. El agua entra a través del sumidero PB-6,
localizado junto al cauce del arroyo, bajo la entrada de PB-4.
Un
estrecho pasillo con el suelo cubierto de arcilla, seguido de
varias trepadas conduce, de nuevo, al nivel de la sala de
entrada, fuera del alcance de las aguas. Nos encontramos al
comienzo de la galería principal, con una longitud de unos
1100 m. hasta el sifón. A unos cien metros de la boca, una
nueva sucesión de resaltes, fácilmente destrepables nos
devuelven al nivel teórico del agua, cambiando fuertemente la
morfología de la cavidad. Tras varios remontes y descensos
las dimensiones de la galería aumentan. En esta zona se
localizan las dos posibles entradas a la Red de los Talegas,
(Galería Roja, Sala Alicia, y a la nueva boca de entrada).
Continuando
por la galería principal se llega al Paso Javi, pequeño
laminador que cortocircuita una barrera de roca; este paso es
muy frecuente encontrarlo inundado, si esto sucede el paso es
posible realizarlo ascendiendo por una fuerte rampa a la
derecha, seguido de un nuevo descenso que lleva, al nivel de
la galería principal.
La
continuación es obvia, solo hay que seguir la galería, eso sí,
con algún que otro estrechamiento y paso entre bloques, hasta
llegar a la galería de los Niveles. Desde aquí una serie,
casi interminable, de trepadas y destrepadas entre bloques y
coladas, algunas de ellas con la ayuda de escalas metálicas
llevan, si no nos encontramos algún tramo inundado, a la Sala
del Sifón, tras recorrer los 1100 m. de la galería
principal. A lo largo de todo el recorrido se abren pequeñas
galerías laterales de escaso desarrollo.
La
Sala del Sifón, de grandes dimensiones, presenta diferentes
posibilidades de continuación, todas ellas mediante el empleo
de técnicas de progresión vertical.
A
unos 30 m. de altura sobre el nivel del agua, se abren una
serie de pequeños conductos que logran franquear el sifón,
para descender directamente sobre un lago de aguas muy
fluctuantes. Desde aquí se abre una gran sala de similares
proporciones a la Sala del Sifón, que con nuevas trepadas y
descensos progresivos lleva a una gran galería, igualmente
accidentada, que tras recorrer unos 500 m. Conecta con el río;
actualmente miembros de la Sociedad Grupo de Espeleólogos
Granadinos y de Castril, llevan explorados más de 2 km. de río
subterráneo, continuándose los trabajos de exploración.
CAMPAÑA
DE 2005
Como se ha comentado anteriormente, este año de sequía
ha permitido el realizar varias campañas de exploración y
topografía en el sector del río. Los datos espeleométricos
eran de 5.865 m. a finales del 2004; campañas enfocadas
primordialmente a la exploración de varias vías de escalada:
Vía de las Excéntricas, Vía de la Sartén, Vía sobre el río,
etc., han aumentado a unos 6.200 m
la topografía.
Una nueva campaña realizada en junio,
conjuntamente con Juan García y José Hernández, del G.
Espeleológico Almeriense, Amador Peña de la Sección de
Espeleo Club Montaña Las Menas (Serón, Almería), Sergio
García-Dils y Pilar Orche de la Sec. de Espeleo de la
Soc. Exc. Antequerana y siete miembros de nuestra
entidad comienzan la topografía de detalle de la galería
hasta el río y en el río: unos 600 m aguas abajo y 150 m
aguas arriba, que unido a lo ya topografiado, se han superado
los 7.000 metros. Aún quedan unos dos km de río por
topografiar y la exploración de las vías laterales,
continuar con los trabajos de espeleobuceo en las surgencias
(PB-1 y PB-5) y la posible conexiones con el sifón del río
así como el sifón terminal del ría aguas arriba.
Con todo este panorama y sin temor a
equivocarnos, estamos ante la cavidad
con más desarrollo de toda la geografía andaluza.
Se tiene previsto para el mes de agosto
una nueva campaña con los miembros de las jóvenes promesas
de la Escuela Andaluza de Espeleología, con el objeto de
cambiar toda la instalación interior de la cavidad.