Cavidades en la Cresta Sur del Valle de Ata, Sierra de Aralar

art1Nuevos datos sobre cavidades en la Cresta Sur del Valle de Ata (Madotz, Sierra de Aralar)

La Sierra de Aralar constituye un importante macizo kárstico que se extiende de E a W entre Navarra y Guipúzcoa (País Vasco).

La parte guipuzcoana ha sido estudiada sistemáticamente por la Sociedad de Ciencias Aranzadi a lo largo de los últimos 50 años y en ella se conocen hoy más de 700 cavidades, la mayoría de ellas simas. La parte Navarra de Aralar es más extensa y ha sido menos prospectada, o menos sistemáticamente prospectada, pero alberga también un alto número de cavidades. La Sierra se subdivide en varias unidades hidrogeológicas kársticas, formadas en materiales carbonaticos de edades Cretácico temprano (Complejo Urgoniano) y Jurásico (Duvernois et al., 1972; Etxeberria et al., 1980, 1982; Galán, 1978, 1989, 2004).

Nuestros trabajos de exploración en cavidades de la Sierra de Aralar se han centrado en la parte de Guipúzcoa, pero debido a que algunos sistemas se extienden entre ambos territorios, también hemos prospectado y estudiado cavidades en Navarra. De igual modo hemos realizado muchas prospecciones con fines geo y bioespeleológicos en simas y cuevas de toda la Sierra, aportando numerosos hallazgos de interés, entre ellos: nuevas especies de fauna troglófila y troglobia; numerosos datos de ecología y biología subterránea; pruebas con trazadores y datos de caudal, para conocer las direcciones del drenaje subterráneo y delimitación de cuencas y unidades hidrogeológicas.

En años recientes hicimos varias salidas de prospección en la parte más oriental, cercana al valle del Río Larraun y al paso de las Dos Hermanas. Esta región, perteneciente al denominado acuífero de Latasa, es probablemente la menos conocida de todo Aralar. En las cercanías de la localidad de Madotz existen igualmente sectores que llamaron nuestra atención por poseer un muy escaso número de cavidades, pese a contener todo un conjunto de afloramientos de caliza. Durante una salida al Valle de Ata, bonito paraje que se extiende de W a E entre la zona alta de San Miguel de Aralar, Monte Artxueta y Madotz, encontramos una sima que parecía de interés y ello nos condujo a prospectar algunos enclaves adyacentes en busca de nuevas cavidades.

El Valle de Ata en sí está instalado sobre una depresión longitudinal de lutitas, margas y limolitas, limitada entre dos barras de caliza compacta, que forman prominentes crestas o filas montañosas en el relieve local. Particularmente la cresta Sur, de calizas Urgonianas, forma una delgada banda, carente de cavidades conocidas, pero con algunos topónimos que sugerían la ocurrencia de cuevas. Posiblemente este sector no había sido investigado en detalle, por lo que efectuamos algunas prospecciones.

art2El resultado ha sido el hallazgo de dos cavidades subterráneas y diversas formas kársticas de superficie. En las cavidades exploradas, pese a sus modestas dimensiones, hallamos algunos ejemplos de fauna cavernícola de cierto interés, incluyendo taxa troglobios, así como restos óseos de mamíferos subfósiles a recientes, de potencial interés paleontológico.

Resultados

El Valle de Ata se extiende entre el monte Artxueta (1.345 m snm) y la localidad de Madotz (760 m snm), cercana a Irurtzun. En esta parte de la Sierra el relieve adopta un trazado longitudinal E-W, con los afloramientos de caliza compacta en relieve positivo, formando prominentes crestas, que limitan valles alargados instalados sobre lutitas, limolitas y margas calcáreas. Probablemente el Valle de Ata es el más conspicuo de estos, y en su parte media presenta numerosas depresiones cerradas, dolinas y sumideros. Es ampliamente conocido por presentar numerosos dólmenes y otros monumentos megalíticos, como el menhir denominado la Piedra de Roldán. Con zonas de prados rodeados de hayedos, entre crestas y cumbres de caliza compacta, el valle desciende en suave declive hacia al E, donde se localiza Madotz, y de donde parte una tradicional ruta de montaña hacia San Miguel de Aralar.

En la cresta caliza del lado Norte se conocen y están catalogadas muchas cavidades, pero en la cresta caliza Sur son más escasas y se localizan en la zona alta (entre los montes Artxueta y Aguiñena). A partir del collado o paso de Atako Uspela (978 msnm, situado al E de Aguiñena, y el cual permite el cruce desde el Valle de Ata hacia el de Agiri y la localidad de Huarte Arakil), prosigue una larga cresta que se extiende algo más de 4 km hasta Madotz, y en la cual no existían reportes previos de la ocurrencia de cuevas. Esta larga cresta de calizas Urgonianas se extiende por los montes Sollaundi (1.043 m snm de altitud), Ataginta (1.004 m), Soiltxiki (1.020 m), Pagoluze (872 m), y continuación de la fila hasta Madotz. En lo que sigue nos referiremos exclusivamente a este tramo, que denominamos cresta Sur del Valle de Ata (Figuras 01 á 03).

art3Las calizas de esta barra forman parte del anticlinal Sur del Aralar Navarro, que se extiende hasta la falla de Oderiz, y cuyo drenaje subterráneo descarga fundamentalmente a través de la surgencia de Irañeta. Este anticlinal comprende varias barras alternas de calizas, separadas por depresiones de menor permeabilidad constituidas por materiales margosos, areniscosos y arcillosos. La cresta Sur del Valle de Ata está compuesta por calizas arrecifales con rudistas y corales del llamado Complejo Urgoniano (de edad Aptiense-Albiense). La cresta es parte del flanco S de un anticlinal, de disposición longitudinal E-W. Las capas de caliza buzan hacia el Sur, con un buzamiento medio de 55º. El afloramiento se adelgaza hacia el E, a la vez que disminuye su potencia, de 250 m. en la parte W (monte Sollaundi) hasta 100 m (en Pagoluze) o algo menos en su terminación E (en Madotz).

En algunas prospecciones por los valles de Ata y Agiri (situados al N y S de la cresta, respectivamente) llamó nuestra atención la extensión de los relieves calcáreos y la falta de reportes sobre cavidades en dicha cresta. En una salida encontramos una sima, de boca pequeña (1 m. escaso de diámetro), que estimamos podría tener 15 á 20 m. de desnivel y al parecer penetraba en calizas compactas, con la posibilidad de contener alguna red inferior de galerías. Las referencias revisadas sobre el sector en el Catálogo Espeleológico de Navarra no reportaban ninguna cavidad. Por la que se trataba de una sima nueva, desconocida, y en una posición topográfica favorable para acceder al endokarst. En su cercanía el flanco Sur de la cresta poseía campos de lapiaz y afloramientos rocosos con oquedades y grietas. Descubrimos además que en el lado N de la cresta la cartografía indicaba la existencia de un paraje con el significativo topónimo Zulo aundi (= Cueva o agujero grande), lo que sugería que se trataba de un sector que podía contener cavidades. El sector podía además constituir un islote o afloramiento aislado en el hábitat hipógeo, de potencial interés por la fauna cavernícola que pudiera albergar. Por todo ello decidimos prospectar con detalle todo el sector. Las exploraciones efectuadas en 2016 permitieron descubrir una segunda sima, explorar y topografiar ambas, y documentar la ocurrencia de distintos tipos de formas kársticas de superficie. La prospección bioespeleológica permitió encontrar un conjunto de especies variablemente cavernícolas, incluyendo especies troglobias, curiosos tapices de microorganismos, y restos óseos subfósiles de vertebrados.

Ver el Trabajo completo en PDF:

http://www.cota0.com/wp-content/PDFS/SimasAta.pdf

Carlos Galán, Marian Nieto, José M. Rivas y Daniel Arrieta

Con la colaboración de: Anabella Besance, Ainhoa Miner y Juliane Forstner.

Laboratorio de Bioespeleología. Sociedad de Ciencias Aranzadi.

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