Revelan la desaparición de nueve cuevas y el descubrimiento de otras cuatro en Elgoibar

Culminan un estudio de 36 años sobre las cavidades, minas y túneles en el municipio.

El documento, de unas 200 paginass, recoge la labor realizada por los grupos de espeleología que han existido en la localidad.

Enormes estalagmitas en la 'sala de los monolitos' de la Sima de Arrazto, en Mendaro. (Foto: N.G.)

«A falta de introducir los hallazgos realizados en cuatro cuevas descubiertas a finales de 2009», el apasionado de la espeleología Ángel María Tobajas ha dado por finalizado un estudio que dio sus primeros pasos hace 36 años con el objetivo de conocer lo que se esconde en el subsuelo de Elgoibar y que también ha permitido constatar la desaparición de nueve cavidades.

Nacido en esa localidad pero afincado en Eibar, Tobajas insiste en que su trabajo, titulado Bajo el suelo de Elgoibar por cuevas, minas y túneles, «no pretende ser una guía de itinerarios subterráneos ni pretende animar a nadie a realizarlos, pues algunos de ellos ya no se pueden llevar a cabo y otros son labor más propia de espeleólogos».

A su entender, la investigación que ha llevado a cabo con la ayuda de diversos colaboradores (entre ellos, Javier Vargas, Jaime Martínez, Javier Bello, Julián Márquez, Patxi Marín, Paolo Tagliabue, José Manuel Tobajas o Alfredo Divasson) «tan sólo pretende dar a conocer y reivindicar la casi desconocida realidad que se esconde bajo nuestros pies, dado su indudable valor natural, cultural y económico».

Para llevar a cabo su cometido, el autor del libro (está a la espera de financiación para poder publicarlo) ha revisado «de manera minuciosa» todos y cada uno de los documentos redactados a partir de las expediciones que se hicieron durante las diferentes etapas de los tres grupos de espeleología que ha habido en la localidad desde que la sociedad montañera Morkaiko creara en enero de 1974 una sección de espeleología.

A pesar de que su nacimiento fue «obligado por las circunstancias» (las correrías por cuevas de unos jóvenes de la localidad habían concluido poco antes con un grave accidente), el grupo de espeleología Morkaiko desarrolló su actividad durante casi una década, hasta que en 1983 tomó su relevo Leizarpe, una agrupación que en 2003 se convirtió en el embrión del actual Elgoibarko espeleologia taldea.

Según se recoge en el estudio, al que ha tenido acceso NOTICIAS DE GIPUZKOA, las tres agrupaciones espeleológicas han desarrollado su actividad «principalmente» en escenarios subterráneos del término municipal de Elgoibar. Aún así, también han realizado importantes análisis en escenarios de la vecina localidad de Mendaro como los sistemas hidrogeológicos del valle del Kilimon y la cueva de Aitzbeltz, «por estar íntimamente ligados con otros elementos de un interés trascendental para Elgoibar, como las aguas termales de Altzola o el abastecimiento de aguas del municipio».

Todo ello, «sin olvidar que cuando en enero de 1974 surgió oficialmente el grupo espeleológico Morkaiko, el valle del Kilimon formaba parte del término municipal de Elgoibar».

En cualquier caso, el documento redactado «a lo largo de los últimos tres años» por Angel María Tobajas (tiene una extensión aproximada de 200 páginas, decenas de fotos, planos y dibujos figurativos), recoge información de unas 18 cuevas y simas de Elgoibar.

«La mitad de esas cavidades ya han desaparecido y las otras nueve se ubican en los valles de Arriaga, Sallobente, San Miguel y Aizti Erreka», explica el propio autor.

Además, en el libro se incluyen imágenes y datos relativos a sendas minas de Urruzuno y Talaixa (esta última se hundió); así como información sobre los túneles subterráneos «fabricados con piedra de sillería» que discurrían por debajo del viejo convento de Santa Klara y de la curva de Metalkua.

Esos túneles, de los que «apenas queda nada como consecuencia de obras ejecutadas en las últimas décadas», fueron utilizados durante siglos como colectores para encauzar el agua de la regata de Santa Klara hasta el río Deba.

Importantes hallazgos

Las personas que integran en la actualidad el grupo de espeleología de Elgoibar descubrieron a finales del pasado año cuatro nuevas cavidades en el término municipal.

A día de hoy siguen explorando esas cuevas, cuya ubicación prefieren no anunciar «para evitar posibles daños» y, aunque no saben qué se encontrarán en su interior, ya han constatado la existencia de «importantes concreciones de carbonato cálcico (estalagmitas y estalactitas) de Aragonito y Calcita».

En este sentido, cabe señalar que uno de los capítulos del libro redactado por Tobajas se centra en los numerosos minerales encontrados en Elgoibar; muchos de los cuales pueden verse entre las más de 4.000 piezas que forman parte del fondo del museo de fósiles y minerales de la localidad (www.mufomi.com).

Además, en esas cavidades descubiertas en 2009 también han hallado diversos restos óseos como «parte de una mandíbula de una marmota o varios incisivos de otros animales», explica Javier Vargas, responsable del museo de fósiles y minerales de Elgoibar.

El propio Vargas asegura que en las expediciones realizadas por las cavidades del municipio han encontrado «restos de megaloceros (una especie de alce o ciervo gigante), de caballos, de depredadores que metían sus presas para devorarlas dentro y hasta de un lince boreal, que es un animal propio de climas mucho más fríos».

Según los estudios realizados en el seno de los grupos de espeleología locales, en las cavidades de Elgoibar han aparecido restos óseos de animales «con una antiguedad de entre dos millones y 100.000 años», es decir, «del Pleistoceno Inferior y Superior».

De todos modos, Javier Vargas reconoce no haber encontrado restos arqueológicos, como en las cuevas de Praileaitz I o Ekain, en el término municipal de Deba.

Elgoibar. Jabi Leon, Elgoibar. Jueves, 8 de Julio de 2010

Noticiasdegipuzkoa.com

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