Sistema del Alto Tejuelo

Cuando conseguimos la conexión de la Torca de Bernallán con El Canto Encaramao pensamos que el nombre idóneo para este sistema era el de “Alto del Tejuelo”, al ser este accidente geográfico el más relevante de la zona, pero además hicimos un ejercicio de previsión de futuro, ya que estaba situado sobre el centro del sistema subterráneo que surgiría de la unión de T. Bernallán con La Canal y con la cueva de Los Moros, como así ocurrió años más tarde.

Al final, cuatro años y cinco meses después de aquella conexión de las dos simas, conseguimos ampliar el Sistema Alto del Tejuelo conectando la T. Bernallán con la cueva de Los Moros, alcanzando una dimensión tal, que hizo de él hasta el momento, el sistema subterráneo más grande de Cantabria.

Foto: Jordi Carretero
Foto: Jordi Carretero

Sin embargo, antes de darle definitivamente este nombre al sistema, consultamos con nuestros amigos del Club ACE de Mataró pues ellos son los titulares de la zona de exploración contigua a la que tiene asignada SECJA, y porque cada una de las simas que dan acceso a las galerías y pozos del nuevo sistema, la T. Bernallán, La Canal, El Canto Encaramao, El Cotero, la cueva de Los Moros y Riañon, se encuentran en las zonas de exploración de ambos clubes.

El Sistema Alto del Tejuelo se encuentra localizado entre los términos de San Roque de Río Miera, Linto, Bustablado, Arredondo, Socueva y Calseca, en la comunidad de Cantabria, y dentro del territorio que abarcan dichos municipios, está delimitado por los siguientes accidentes geográficos de la zona: La Piquera, El Collado, Peña Butrón, Collado de la Espina, Garma del Ciervo, Los Machucos, El Macio, Alto de Bustablado, Las Crespas, Canto Camuezo y Peña Puntida.

 

Memoria de la conexión que convirtió al Sistema del Alto Tejuelo en la cavidad más grande de Cantabria.

10 y 11 de junio de 2006

Creemos que la mejor forma de contar lo ocurrido es transcribiendo aquí el relato que hizo Miguel Ángel de todo lo que él vivió ese día. No cabe duda que en justicia deberíamos trasladar al papel 14 relatos, uno por cada uno de los espeleólogos que estuvieron allí, pero son tantos los años de compañerismo y amistad, de trabajo y exploración conjunta, de esfuerzo e ilusión, que salvo algún párrafo muy personal, todos serían casi idénticos.

Escribía Miguel Ángel:

Nos levantamos temprano, unos inquietos, otros tranquilos, incluso alguno un tanto abúlico, como si para él hoy fuera un día corriente y no pudiera ocurrir nada extraordinario en las próximas horas.

Esta vez somos muchos los que hemos entrado en Bernallán, circunstancia que dificultará nuestro avance. Decido salir de los últimos porque tengo una sensación rara, me encuentro muy tranquilo, apacible, rozando la serenidad, estoy convencido de que estamos en el buen camino y que hoy por fin lo lograremos… Comenzamos a andar todos juntos hacia la Galería Blaf, pero según van apareciendo las dificultados del camino nos vamos separando, alejándonos los unos de los otros hasta que me quedo el último y solo. Me da la impresión de estar flotando, como si bajo mis pies hubiera un colchón de aire que me transportara. Pienso en la cantidad de veces que hemos pasado por estos parajes con la ilusión de explorar y de andar por lugares en los que nadie estuvo antes. Cuanto esfuerzo, trabajo e ilusión y cuantos años de mi vida atravesando la oscuridad transformándola en acogedora penumbra con las luces que nos guían. Pienso en Mercedes que aunque en esta ocasión no viene conmigo, la llevo dentro de mí.

Foto: Jordi Carretero
Foto: Jordi Carretero

He llegado al punto clave, la pequeña hendidura en la pared de la Galería Blaf, siempre tan esquiva y sin embargo tan obvia. Ya casi todos están dentro y oigo el resoplido de los últimos peleándose con las gateras. Aparecen de repente Dani y Jordi viniendo desde el final de la Galería Blaf, pues la han recorrido hasta allí, ya que tenían mucha curiosidad por conocerla en su totalidad.

Ahora somos tres a subir por la cuerda hasta la grieta en la pared. Todo el trayecto por los pasos estrechos transcurre como estaba previsto y cuando, tras recorrer la Galería de Teseo, llego por fin al Pozo del Hilo de Ariadna, me encuentro a todos allí, expectantes. En ese momento están clavando el último spit en la cabecera del pozo y salvo los golpes de la maza no se escucha ni un suspiro. Cuando Javi empieza a hacer los nudos en la cuerda para la instalación de la cabecera del pozo, dice Jordi:

Lo siento. ¡¡¡ No es posible conectar Bernallán con los Moros…!!!

Se hace un silencio, y continúa:

No es posible, pues los Moros no existen… Fue una invención nuestra.

Trece sonoras carcajadas rompen el silencio. En ese momento mi hermano comienza el descenso del “Pozo Hilo de Ariadna”. Mientras Javi llega al fondo, el silencio se va haciendo más intenso si cabe, envolviéndonos entonces la quietud de la cueva, presagio del sonido de la palabra que todos queremos oír…

¡¡¡ Huellas!!!…Aquí hay huellas.

Surge entonces de la nada el estruendo de unos aplausos, aplausos como cuando finaliza un concierto, la representación de una obra de teatro, una ópera, o cualquier acontecimiento humano que requiera de este expresión como premio a sus protagonistas.

En este instante, cuando nos encontramos aquí abajo muchos de los que hemos perseguido con ahínco la conexión definitiva: Dani, Jordi y Asunta de ACE de Mataro; Koen, Tom y Will Spekul de Bélgica; Li, Dirk, Bart, Luck, Annick y Piet de Wom de Bélgica; y Antonio, Javier y yo mismo de SECJA de Alcobendas; es en este instante, cuando siento que faltan otros amigos que han trabajado hasta hoy con la vista puesta en este momento pero que no han podido acompañarnos en esta ocasión, y reconozco que hemos alcanzado por fin el éxito en nuestra empresa de tantos años, gracias a la gente de nuestros clubes, pues ellos han sido y son la parte necesaria más importante de este acontecimiento.

Sosegado en parte el entusiasmo que nos embarga, Jordi, buen conocedor de los Moros, tanto como si fuese su propia casa, nos muestra las distintas salas y galerías de la cueva de los Moros que voy identificando por sus nombres… Nombres que van surgiendo de los más recónditos rincones de mi subconsciente, pues yo los he soñado muchas noches como posibles lugares de conexión.

Ya de regreso tuvimos el ánimo de explorar algunas incógnitas en la Galería Teseo. En una de ellas, Dani progresa por una galería que va en dirección sur hasta un pozo que podría ser una conexión con la torca de la Canal, una nueva comunicación en el Sistema del Alto del Tejuelo por un lugar diferente al que acabamos de dejar atrás. Por falta de material decidimos intentarlo en la próxima visita a las galerías de la torca de Bernallán.

Al llegar al Relax, como todavía es pronto algunos deciden salir para evitar las aglomeraciones del día siguiente en las cuerdas de los pozos de salida. Sin embargo, el grupo de cuatro personas que lo hace, se encuentran en plena noche con una niebla espesa y se pierden, dando una vuelta por La Muela, hasta que se topan con la carretera que desciende del Collado de la Espina.

Muchos no han preguntado ¿que vais a hacer a partir de ahora?, como si no tuviésemos nuevos objetivos una vez conseguido unir en un solo sistema, el del Alto del Tejuelo, las seis simas que ahora son sus bocas de entrada. Los que esto nos preguntan, o están ya cansados de explorar o desconocen el potencial de Karst en el que nos movemos y la infinidad de lugares pendientes que tenemos por mirar dentro y fuera del sistema.

Foto: Jordi Carretero
Foto: Jordi Carretero

Nuestras previsiones a medio y largo plazo, pasan por conseguir un aumento considerable de la extensión del complejo y posiblemente la conexión con algunas de las cavidades que pudieron formar parte originariamente del sistema cavernario primigenio, tales como Calleja la Valle, torca de la Yeguas, Coventosa, Cayuela… pero para cumplir estas previsiones quizás haya que trabajar durante otros 20 años más.

Una prueba de que este nuevo sueño puede cumplirse y de que no es una idea descabellada, es la conexión que logramos durante la semana santa de 2007, entre la torca del Canto Encaramao con el Torcón de Laya, con lo que la espeleometría del Sistema Alto del Tejuelo pasa a ser la siguiente:

Torca de la Canal

Desarrollo: 24.315 m.

Desnivel: -325 m.

Torca de Bernallán

Desarrollo: 20.532 m.

Desnivel: -581 m.

Torca del Canto Encaramao

Desarrollo: 16.540 m.

Desnivel: -387 m.

Torca del Cotero

Desarrollo: 9.504 m.

Desnivel: -325 m.

Cueva de los Moros

Desarrollo: 4.252 m.

Desnivel: -449 m.

Torca de Riañón

Desarrollo: 3.037 m.

Desnivel: -536 m.

Torcón del Haya

Desarrollo: 450 m.

Desnivel: -300 m.

Sistema del Alto Tejuelo, Mayo de 2007

Desarrollo: 78.630 m.

Desnivel: -605 m.

Podéis acceder a este impresionante trabajo en el documento pdf:

http://www.cota0.com/wp-content/PDFS/tejuelosecja.pdf

El Grupo SECJA mantiene activo un blog en la red, que está dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

http://torcadelrioperdido.blogspot.com.es

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de las cavidades de la zona y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Disfrutareis de estas lecturas.

SECJA

http://secja.blogspot.com.es

Una respuesta para "Sistema del Alto Tejuelo"

  1. Ramon   16 junio, 2019 at 9:00 PM

    Hola, enhorabuena por las andanzas y aventuras que contais del país de Altamira (CANTABRIA). Eche en falta mas fotos. Estuve en la entrada de la cueva de Los moros con la «ventana «en el techo, la parte que da a Sanroque Riomiera pero lo espectacular es la columna natural de la entrada
    Puedo enviarles las imágenes. Mi correo. e. :rberrueco@gmail. Com

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