Diego Mendoza López

Desde el año 1.980, hasta inicios de 2012, ha sido miembro activo del Grupo de Investigaciones Espeleológicas de Jerez G.I.E.X.

¿Cómo llegaste a la Espeleología?

Mis inicios se remontan por la fascinación y asombrosa atracción hacia la montaña. En las sierras cercanas y provinciales, es donde se desarrollaban la mayoría de mis marchas. Ni que decir tiene que los escasos medios y conocimientos de que disponía en aquellas fechas, limitaban las salidas y para ser honesto cuando se llevaban varios años, los lugares a los que ir se nos tornaban poco originales. Pero un golpe de suerte me iba a cambiar el rumbo, la afición y la vida.  No tuve conocimiento de este deporte hasta bien entrado en años. Resulta que en una de las salidas a la sierra y concretamente al Valle de los Republicanos, era y sigue siendo obligada costumbre, asomarse a la primera vertical donde las aguas se precipitan en la sala y siguen su camino hacia el interior del macizo. En esta ocasión el azar jugaría una de las suyas: se encontraban allí en la cabecera varias personas que se disponían a “descender y entrar en la sima”.

Pero muchachos: ¿eso es muy profundo? Tiene doscientos metros de bajada. Ohhhhhhh. Le pregunto a uno de ellos: ¿de dónde sois? Somos de Jerez, anda y yo. Pues tu cara me es familiar. Claro que me era conocida, ya que para mi suerte trabajábamos en la misma empresa.  Pensarán ustedes, que cómo no nos conocíamos. La respuesta es sencilla, en dicha empresa y concretamente en Jerez éramos más de 150 personas y no estábamos ubicados en un único edificio. He ahí la explicación.  Así que desde ese momento quedamos en vernos en el local del grupo a la próxima reunión, a la que sin duda asistí, corría el año 1981. Antes comenté “para mi suerte”, y es cierto  porque desde  entonces la atracción de lo desconocido, la llamada del silencio, la majestuosidad del mundo subterráneo y los incomparables goces del espíritu me atraparon.

¿Qué has encontrado en la Espeleología, que no te ofrecieran otras actividades?

Para cualquier actividad humana lo que hace evolucionar es el espíritu de aventura, ir un poco más allá de costumbres y rutinas, descubrir nuevos caminos, conocer los propios límites, encontrarse a sí mismo y, en cierta manera, recargar su potencial de energía positiva.

Conforme he ido adentrándome y conociendo este mundo, he descubierto esta faceta con la que me he sentido cada vez más a gusto, y por añadido, a un selecto equipo de personas con las que te vinculan una  gran afectividad, así como pertenecer a un colectivo al que transmitir valores y conocimientos adquiridos de los espeleólogos que me han precedido en el tiempo.

Echando la vista atrás ¿Cómo era la espeleología en los años en que iniciaste tu actividad?

Mi incursión es la espeleología se inicia en los albores de la técnica  alpina. Resulta que por aquellas fechas se acababa de terminar por parte del GIEX.,  la topografía del Complejo Kárstico del Cerro de las Motillas, y esta nueva técnica revolucionaria entonces, la cual relegaba a un segundo plano la escala, le llegaba al grupo por parte del S.E.I.I., Sección de Espeleología de Ingenieros Industriales de Madrid, que colaboraron activamente en la exploración y topografía del complejo. No solo nos aportaban conocimiento, sino que también nos traían los “famosos” arneses efectuados con cintas de camionero, que confeccionaban a imitación de los franceses, y que eran todo un logro en cuanto a calidad y precio para nuestras maltrechas economías. Incluso hoy en día se observan algunos de aquellos, en espeleólogos veteranos, aunque readaptados.

Aparte de las clases prácticas al aire libre que nos impartían los compañeros más aventajados del grupo, poseíamos el libro “Techniques d’espeleologíe alpine”,  de Georges Marbach, y además en francés, pero ¡ojo!, con dibujitos.

Ni que decir tiene que en aquellos años toda carencia era suplida con ilusión, ganas de aprender, y juventud, porque quien en esa época poseía equipo completo y homologado, era un privilegiado.

Dos “inseparables”, Andres Pedroche y Diego Mendoza. Lago ERE, Sima GESM

Has vivido los grandes cambios que ha sufrido nuestra actividad ¿Añoras algo de aquellos tiempos?

Sí. En sus comienzos había que desplazar ingente cantidad de material: escalas, cuerdas, mosquetones de acero, etc., que además de pesado era voluminoso… La variación que se ha producido en nuestra actividad ha sido para mejora en todos sus aspectos con la introducción de materiales más nobles y más ligeros, lo que posibilita progresar más, en menos tiempo y con menores esfuerzos. Como ejemplo nos baste citar el pantín, que ha sido otra auténtica revolución, al menos para mí, posibilitando a veteranos, y menos diestros, el continuar accediendo hoy día a puntas de exploración, que anteriormente nos parecían inaccesibles. También los sistemas de iluminación han dado un giro impresionante. Pero de añorar algo, me tendría que trasladar a la época anterior a los ordenadores. Y me explico. Las topografías que se efectuaban y sobre todos aquellos dibujos a tinta china, con los famosos “rotring” eran auténticas obras de arte. En esa parte de la divulgación es donde realmente se desarrollaban verdaderos especialistas. Pero los tiempos cambian, los medios también, y en estos días cuando se sale de la cavidad ya se trae acabado el plano topográfico.

¿Crees que aún queda mucho por sacar a la luz del mundo subterráneo del Parque Natural de Grazalema?

No me cabe la menor duda. Y ello es lo que me anima a seguir en la brecha, ya que el mayor sistema subterráneo del Parque, está aún por descubrir.

De un tiempo relativamente corto a esta parte, las técnicas de buceo así como las de desobstrucción están dando unos excelentes resultados. Solamente me permitiré un par de pinceladas.

La Sima de los Republicanos, según un estudio realizado y publicado en el año 2007 por “Grupo de Hidrogeología, Departamento de Geología, Facultad de Ciencias, de la Universidad de Málaga, Centro de Hidrogeología, Universidad de Neuchátel, en Suiza y Departamento de Geología Aplicada, Universidad de Karlsruhe, en Alemania”, efectuado con trazadores, indica que el agua que resurge en el Río Guadiaro, concretamente en el Charco del Moro , es el principal punto de descarga de la que se infiltra por este sumidero. Su desarrollo se calcula en más de 10 Km. en línea recta y unos 500 mts.  de desnivel. Si es sabido que la profundidad actual se establece en 260 mts.  y su desarrollo en menos de un km., simplemente debemos efectuar una resta para calcular cuánto del sistema existente está aún por descubrir.

De pasada trataré otro complejo, el de Villaluenga del Rosario. Gracias a la constancia del G.M. Alta Ruta de Jerez, y a algunos clubes que han colaborado con él, se están llevando a cabo unos trabajos que es patente están dando sus frutos, y no sólo eso, sino lo que queda por llegar con los nuevos descubrimientos, pues sabido es que las aguas reaparecen en Ubrique, varios kilómetros más abajo.

Has estado trabajando en innumerables cavidades de nuestro país ¿Con cuál de ellas te quedarías?

Por citar sólo algunos, guardo muy gratos recuerdos del Grupo Espeleológico Edelweiss de Burgos, destacado en aquella época y también ahora. Fuimos invitados en varias ocasiones a campamentos de verano a su zona de trabajo, a los que tuve la suerte de asistir.

El contacto con este Grupo se gestó porque uno de sus miembros más activos, y aún hoy también, hizo la milicia en Jerez. Esta persona, durante el tiempo que estuvo de militar, contactó con el grupo al que yo pertenecía y estuvimos saliendo en multitud de ocasiones, lo que fue el inicio de una gran amistad que se conserva con la misma solidez hasta el día de hoy.  Este hombre es Miguel Angel Rioseras. Y voy a más, esta persona está inmortalizada en la espéleo provincial, pues en la Sima del Cacao, la “Galería del Chicarrón” fue bautizada  en su honor, porque cuando se descubrió, tanto esta galería como la sala final, formábamos él y yo parte del equipo junto a otros dos compañeros.

Creo que “ningún tiempo pasado fue mejor ni peor, tan sólo distinto, pero que nos hicieron ser como somos hoy”. De los años que acudí a la llamada del Edelweiss conservo una gran evocación de aquellas exploraciones que se sucedieron en Tertanga Goba Haundi (1986) y Goba Txiki (1986), Ojo Guareña (1988), Sistema de la Cubada Grande (1989), Montes del Somo y Valnera (1990), Las Bernías (1991), Cantos Blancos, etc., como lo atestiguan los trabajos que son recogidos en su revista Kaite.

¿Qué diferencia encuentras en las cavidades que has visitado en el Norte de España y las que se encuentran en los macizos de Andalucía?

Básicamente la diferencia estriba en las dimensiones y desarrollo de las cuevas, magnitudes a las que realmente no estamos habituados, salvo por el relicto que tenemos en el Sistema Hundidero Gato, que aunque su recorrido no sea tan luengo como ellos, sí lo es en cuanto a grandiosidad.

¿Te imaginabas, cuando te iniciaste en la Espeleología, que te ibas a encontrar con los importantes retos subterráneos con los que nos hemos encontrado en las cavidades andaluzas?

A decir verdad en aquellos inicios solamente pensaba en visitar las habituales, no preveías más allá. En la medida en que te adentras en este mundo, vas adquiriendo mayores y mejores conocimientos, sobre todo si te reúnes de personas expertas en las materias apropiadas. Adviertes de qué manera se te amplía el campo de trabajo. Ya no te dedicas a visitar y recorrer el camino mil veces transitado, sino que procuras salirte del clásico e investigar para poder acceder a las vías laterales que antes pasaban desapercibidas.

¿Crees que existe una buena “cantera espeleológica” en Andalucía, capaz de tomar el relevo en las exploraciones subterráneas de nuestros macizos?

En nuestros días pocas cosas siguen siendo como eran antaño. Todo sufre cambios y evoluciona. Y este deporte nuestro, no es menos. Años atrás, pensaba en quienes serían los que tomarían el testigo para continuar, y a decir verdad lo veía oscuro. En estos días lo veo de forma diferente.

Mis vivencias y  apreciación personal son las siguientes:

Considero que SÍ, que existe una buena cantera espeleológica que tomará el relevo para continuar las exploraciones. Observo que en los cursos de iniciación que ofrecen los grupos de espeleología para atraer a nuevos miembros solamente se apuntan reducidas personas, es decir está a la baja. Sin embargo a los mismos cursos ofrecidos por diferentes grupos que aunque sean de muy reciente constitución y no tengan un bagaje e historial tan extenso si se les apuntan en número considerable. Analizando la situación se me viene a la vista únicamente que el colectivo que mayor demanda del curso ha tenido es el que competía. Blanco y en botella. Sí, existe una buena cantera, el factor determinante es canalizar acertadamente a estas personas. Como ejemplo citaré al G.M. Alta Ruta. Aseguro al fijarme en ellos que están haciendo una labor extraordinaria. Independientemente de que están en una de las destacadas exploraciones en la provincia de Cádiz, pues testigo directo soy de ello, también compiten, o viceversa.

¡ Y cómo consiguen los merecidos galardones ¡ (Campeones de España),  pero desde los más pequeños hasta los más veteranos. Ello no es casualidad, pues he sido testigo de la dureza de su entrenamiento para poder llegar al campeonato en una excelente forma física y mental. Me han demostrado que la competición por su gran exigencia técnica crea escuela y forma a futuros espeleólogos desde la infancia, y me aventuraría a decir que en estos momentos, con mayor ahínco que  por la tradicional atracción.

Pero repito: Canalizando estos recursos humanos acertadamente.

Porque para la captación de recursos económicos, a través de la competición, ya están las federaciones.

Está claro que una implicación espeleológica, como la vuestra, fue la germinó en los resultados espeleológicos de hoy en día ¿Crees que aún queda mucho por hacer?

Pues sí, queda muchísimo por hacer. Tradicionalmente nos hemos limitado a rastrear lugares donde llegaba el coche o poco más. Hay zonas que aún no han sido exploradas porque para verlas, expresamente hay que ir. También se dispone de medios al alcance que antes no existían. Las fotos aéreas que aunque conocidas desde antiguo eran utilizadas en su justa medida. Hoy con las nuevas tecnologías a través de internet, y recursos en la red de libre disposición, nos están ofreciendo planos, fotos, mapas etc. A modo de ejemplo citaré: Google Earth, I.G.N., I.G.M.E., SigPac., etc.

Continúas en activo en la espeleología, descendiendo las cavidades de nuestro entorno, junto a un importante número de espeleólogos. ¿Ha cambiado en alguna manera el ambiente de camaradería que se vivía en tus inicios?

La camaradería siempre existirá en la espeleología, porque cuando dos personas comparten una misma cuerda dejan de ser desconocidos. En multitud de ocasiones caminábamos, descubríamos, explorábamos y nos adentrábamos en los secretos de las cuevas, e incluso nos encontrábamos de vez en cuando a merced de los fraccionamientos. No citaré nombres porque no quiero que se me olvide ninguno, pero uno es de obligada cita. Me refiero a Andrés Pedroche a quien considero más que camarada, porque hemos vivido momentos inolvidables y todo gracias a este deporte.

Pero a decir verdad, y en otro orden de cosas, a estas alturas de la vida y como la edad no pasa en balde, salgo menos. Mi puesto ya no está en el equipo de punta, porque mi felicidad al practicar espéleo no proviene de alcanzar grandes desniveles, sino que nace de un sentimiento más profundo.

¿Qué piensas de que nuestra actividad no esté lo suficientemente reconocida por organismos y otros entes? ¿Ó crees que ya se está viendo la luz “al final del túnel”?

Hoy día todo se traduce a rentabilidad: política, económica, social, etc.

Si la cuestión está en manos de políticos, y no dejan de imbuirnos que  “cada hombre un voto”, lo tenemos claro. De sobra sabemos que somos un colectivo pequeño y en la medida en que esta situación se mantenga, tanto el reconocimiento como las ayudas, considero serán escasas, porque la espeleología no es, ni podrá ser nunca un deporte o actividad de masas, un entretenimiento o un espectáculo.

Así que tendremos que financiarnos con fondos propios. Y si en un momento determinado hay un descubrimiento espeleológico, arqueológico e incluso paleontológico, allí aparecen para la foto.

¿Cómo ves tú el panorama actual de la Espeleología?

Considero que el vocablo está sonando con cierta frecuencia. Si antes saltábamos a los medios de comunicación por algún accidente, hoy se alterna con nuevos hallazgos. Costará tiempo y trabajo que esta actividad sea reconocida en su justa medida, pero ese momento llegará en cuanto se valore el “agua” como bien público y derecho humano fundamental.

Algo que nos hayamos dejado en el tintero y te gustaría resaltar.

Después de pasar revista a las alegrías y emociones de mi vida subterránea durante más de tres décadas, considero que es el momento de rememorar y sacar a la luz multitud  de diapositivas y fotos que poseo de exploraciones y sesiones fotográficas.

Por tanto, en esta nueva faceta vital que recientemente he comenzado, aparte de mantener la forma física, he considerado oportuno desempolvarlas y escanearlas, ya que no me agradaría que se deterioren con el tiempo.

Un deseo espeleológico para el futuro.

Como epílogo me remitiré a uno de mis audiovisuales que podréis ver en:

http://www.youtube.com/user/Villalonguense

Como otros medios de la naturaleza las cuevas son especialmente frágiles.

Nosotros exploradores, con nuestras luces ruidos y humos somos intrusos en este mundo de silencio.

La belleza del mundo subterráneo que tardó millones de años en formarse, puede ser aniquilada en segundos, por actos irreflexivos o accidentales.

Por un momento pensamos en la condición humana que esquilma y destroza los recursos y bellezas naturales, como si la Tierra le hubiese sido donada en usufructo total, como si él no fuese uno más de los eslabones de esta pequeña isla dentro del Universo.

La aventura podrá ser loca; pero el aventurero, para llevarla a cabo, ha de estar cuerdo. (Gilbert K. Chesterton).

6 Respuestas a "Diego Mendoza López"

  1. José A. Berrocal   28 junio, 2012 at 12:11 PM

    Este gran explorador se merece un sitio de honor en la Historia de la Espeleología Andaluza.
    Estamos seguros que aun le queda mucho por ofrecer y todos cuantos aman la espeleología se lo van a agradecer.
    Animo en tus nuevos proyectos, amigo Diego, y nos vemos por las cuevas.
    Un abrazo.

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    • dmendoza   7 agosto, 2012 at 4:17 PM

      Muchas gracias por sus inmerecidas palabras. Simplemente se trata de empezar una etapa diferente a la que acudo con muchísima ilusión. También le deseo lo mejor en la nueva andadura que comienza, y que estoy estoy convencido que por sus conocimientos, llevará a buen puerto.
      Nos vemos en las cuevas………… y en más sitios.
      Y mi reconocimiento por haber representado a la espeleología ANDALUZA durante
      todos estos años.
      Atentamente:

      Responder
      • miguel   6 enero, 2016 at 6:49 PM

        hola Diego: no encuentro una dirección de correo a donde escribirte. Soy Miguel del puerto. senderista veterano. estoy buscando donde están las cuevas del cerro de las cuevas en benamahoma concretamente la cueva de los laureles y la de jose el dios. tengo track para hacerla pero me faltan los waypoints para localizarlas. podrias decirme donde están o mandarme los waypoints?
        gracias Miguel.

        Responder
  2. VR_15   15 abril, 2012 at 5:53 PM

    Gracias amigos por vuestros comentarios.
    No pretendo parecer petulante, ni llevarme galones ni medallas, solamente lo que en justicia me corresponde pero debo decir que:
    Durante más de treinta años he sido una de las personas que mas salidas de cuevas acumula dentro del colectivo al que he pertenecido. He sido consciente y llevado a gala que esas salidas no han sido en balde, pues entre otras justificaciones personales, el grupo de ha alimentado de ellas.
    Como he aseverado en la entrevista, los que nos han precedido han legado una posición, una categoría y un nivel espeleológico que estamos obligados a conservar y magnificar, no devaluarlo.
    Si así lo hacemos, no estaremos nada más que llevando a cabo la realidad de la propia historia del grupo, y si se fuera tan torpe de no cumplir con estas exigencias, ellos y sus garantes lo van a demandar y poner en evidencia.
    Es sabido que en la vida se cumplen etapas y es necesario cambiar de aires, en definitiva, respirar y adquirir nuevas ilusiones.
    Estoy convencido que la decisión que he tomado es para bien.

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  3. Jorge Luis Romo   13 abril, 2012 at 8:52 PM

    Siempre he tenido el privilegio de contar con su amistad, del que he aprendido grandes cosas y espero seguir contando con ella.
    Por supuesto que es una referencia de la Espeleología Andaluza, Y GADITANA…. Tanto él como Andres…. Por cierto que no se despiste muchos que dentro de nada le va a tocar a él…

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  4. Berni Orihuela   13 abril, 2012 at 7:10 PM

    Sin lugar a dudas una de las grandes referencias para toda la espeleología andaluza.
    Gracias por aportar tanto a este deporte.
    Sinceramente me considero afortunado por poder compartir días de exploración con tu compañía.
    Diego es como un libro lleno de conocimiento, sabiduría, experiencia e historia espeleológica con una característica fundamental… esta abierto para todos los/as amantes del mundo subterráneo.
    Seguro que el 100% de los espeleólogos que han hecho cuevas en Cádiz han utilizado alguna topo, referencias… publicadas por Andrés y Diego.
    Un abrazo compañero

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