Vida animal a 2.000 metros bajo tierra

El Cavex Team halla en el Cáucaso insectos a una profundidad inédita.

El Cavex Team es un equipo multidisciplinar internacional, y uno de sus coordinadores, Sergio García-Dils, ha vivido hasta desde hace año y medio en Écija (Sevilla), donde trabaja como arqueólogo municipal. De hecho, cuando la expedición encontró las especies que han formado un verdadero revuelo científico, su equipo, Cavex Team, tenía su sede social en Écija, en la plaza de Puerta Cerrada.

Los minúsculos animales han sido descubiertos en un apartado rincón del Cáucaso, en Abjazia, una república que hace dos años era un avispero político. “Teníamos guerrilleros custodiándonos”, rememora García-Dils, sorprendido aún por el revuelo formado en torno a un hallazgo de hace dos veranos. El lugar del descubrimiento es la Sima Krúbera-Voronya, donde el arqueólogo municipal de Écija y su mujer, Pilar Orche, también miembro del equipo, fueron los primeros en bajar a más de dos kilómetros bajo tierra.

El hallazgo de vida animal tan alejada de la superficie de la tierra desafía las convenciones científicas asumidas en lo que a fauna cavernícola se refiere, ya que no se creía posible que habitara animal alguno a tanta profundidad. Además, ha puesto a Abjazia en el mapa científico. “Es una región de 100.000 habitantes, y están locos de alegría porque se les conozca”, sonríe.

Los nombres con que el Cavex Team ha bautizado a las nuevas especies localizadas ponen a prueba la vocalización de cualquiera. Pero no son nombres inocentes. El coordinador del Cavex explica su significado: “Catops Cavicis es por el nombre del equipo; Schaefferia profundissima es por el récord mundial de profundidad de la sima Krúbera-Voronya, con sus -2.191 metros de desnivel; la Anurida stereoodorata alude a los quimiorreceptores que, a modo de antena, le ayudan a desplazarse por este ambiente inhóspito; y la Deuteraphorura kruberaensis es por la sima Krúbera, donde aparecieron estas nuevas especies cavernícolas”.
La estrella del desfile de novedades es el Plutomurus ortobalaganensis. “Está dedicado al Valle de Orto-Balagán, en cuyo subsuelo se desarrolla la cueva, y es el animal que vive a mayor profundidad del mundo, a 1.980 metros bajo tierra”. Tiene seis patas y color blanquecino, un colémbolo, pariente cercano de los insectos, capaz de saltar gracias a una cola retráctil. Su adaptación al medio le ha llevado a respirar por la piel y ha perdido los ojos: “ve” al tacto, por sus largas antenas, según los expertos. “Las cinco no solamente son especies nuevas, lógicamente, sino que nunca se pensó que pudieran vivir en condiciones tan extremas”, dice García-Dils.

Manuel Rodríguez. elcorreoweb.es

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